Estreñimiento: significado espiritual y causas emocionales
Por el equipo editorial de Body Hemi-SyncActualizado el Política editorial
Guardar en PinterestQué es el estreñimiento
Estar estreñido significa ir al baño con menos frecuencia de lo habitual, por lo general menos de tres veces por semana, o tener heces duras, secas y difíciles o dolorosas de expulsar. Puede venir acompañado de hinchazón, molestias y la sensación de no haber vaciado del todo el intestino.
El estreñimiento es muy frecuente y afecta a personas de todas las edades, sobre todo a las mujeres, a las personas mayores y durante el embarazo. Entre sus causas habituales están una alimentación pobre en fibra, beber poco, la falta de actividad física, aguantar las ganas de ir al baño, los cambios de rutina o los viajes, el estrés, algunos medicamentos y ciertas enfermedades. Suele mejorar con más fibra, más líquidos y más movimiento, y a veces con laxantes por indicación médica.
La interpretación espiritual que sigue no sustituye nada de esto. Ofrece otro ángulo, para quienes sienten que su digestión también refleja aquello a lo que se aferran.
El significado emocional del estreñimiento
En el enfoque emocional, el intestino se relaciona con soltar y con dejar que los acontecimientos fluyan a través de nuestra vida. El estreñimiento suele interpretarse como una señal de que estamos reteniendo.
Lo que nos estorba
En este enfoque, los desechos que se acumulan son la cara física de los pensamientos sombríos, las preocupaciones, la ira o los celos que nos pesan. Son cosas que nos haría bien soltar.
Una fuerte necesidad de control
El estreñimiento se asocia con un fuerte deseo de controlar los acontecimientos de nuestra vida. Esta necesidad suele nacer de la incertidumbre y de una inseguridad interior. Podemos necesitar la aprobación de los demás, prestar una atención obsesiva a los detalles y comprobar las cosas varias veces para sentir que todo está «bajo control».
El miedo a lo desconocido
El estreñimiento suele aparecer cuando viajamos, cuando tenemos preocupaciones económicas o cuando atravesamos conflictos, porque son los momentos en que el miedo es más fuerte y nos sentimos más ansiosos y «sin ancla». Podemos estar divididos entre «quiero irme» y «no quiero irme». Lo que ya conocemos nos da una sensación de control, y una ilusión de seguridad.
Aferrarse al pasado
Podemos aferrarnos a viejas ideas, a nuestras posesiones o a una persona que queremos mantener cerca. Podemos sentirnos prisioneros del pasado, impotentes para cambiar ciertas situaciones. También podemos apartar viejos problemas y emociones, por miedo a que vuelvan a salir y haya que afrontarlos.
Frenar la espontaneidad
El miedo a ser juzgados puede llevarnos a frenar nuestra espontaneidad y a impedirnos avanzar. Vivimos bajo presión, nos sentimos atascados en una situación y nos tensamos.
El miedo a que falte
Otro tema es el miedo a que nos falte algo, sobre todo en lo material, que nos lleva a guardar reservas. En la infancia, retener las heces puede ser una forma de control o de poder. De adultos, podemos hacer lo mismo sin darnos cuenta, como una manera de desafiar a la autoridad.
Preguntas para hacerte
- ¿Cuándo fue la última vez que me permití ocupar mi lugar y ser yo mismo?
- ¿Cuándo fue la última vez que me sentí libre y lleno de energía?
- ¿Qué me está frenando?
- ¿Por qué soy tan reservado a la hora de amar, de dar o de darme, con mis amigos y con las personas a las que quiero?
- ¿Por qué tanta culpa?
Una forma más amable de vivirlo
No se trata de culparte por estar estreñido. El estreñimiento tiene causas físicas muy reales, y los cambios sencillos suelen ayudar. La mirada emocional simplemente te invita a observar aquello a lo que te aferras.
- Suelta lo que ya no te conviene. Elige un viejo hábito, un objeto o un rencor que estés listo para dejar ir.
- Afloja el control. Fíjate en dónde compruebas, planificas o vigilas demasiado, y deja que una cosa suceda por sí sola.
- Haz las paces con lo desconocido. Cuando viajes o afrontes un cambio, recuérdate que puedes adaptarte.
- Pasa página. Si una persona o un acontecimiento del pasado todavía te pesa, date permiso para seguir adelante.
- Permítete ser espontáneo. El juicio de los demás importa menos que tu libertad de ser tú mismo.
- Apoya a tu cuerpo. La fibra, el agua, el movimiento regular y no ir con prisas al baño ayudan.
Preguntas para hacerte
Tómate tu tiempo. No hay respuestas correctas: simplemente observa lo que surge.
- ¿En qué ámbito de mi vida siento que debo tenerlo todo bajo control?
- ¿A qué me estoy aferrando: viejas ideas, posesiones, una persona, el pasado?
- ¿Aparece mi estreñimiento cuando viajo, cuando el dinero escasea o durante un conflicto?
- ¿Estoy frenando mi espontaneidad por miedo a que me juzguen?
- ¿Cuándo fue la última vez que me sentí libre y lleno de energía?
- ¿Qué me está frenando, y qué culpa estoy cargando?
“Suelto lo que ya no me conviene. Me libero del pasado y confío en que la vida me lleva hacia delante.”
Ir más lejos, con suavidad
Nuestros audios guiados y nuestro libro están en inglés.
Nuestros productos están pensados para la relajación y la introspección. No son un tratamiento médico y no sustituyen la atención que recibes.
Cuándo consultar a un médico
- Dolor abdominal intenso, vientre hinchado y vómitos, sobre todo si no puedes expulsar gases. Busca atención médica urgente.
- Sangre en las heces o sangrado por el ano.
- Pérdida de peso o cansancio sin explicación.
- Un cambio duradero en el ritmo intestinal, sobre todo después de los 50 años.
- Un estreñimiento que dura más de unas semanas a pesar de los cambios en la alimentación y el estilo de vida.
- Estreñimiento en un bebé, o en un niño con dolor, sangre o el vientre hinchado.
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Fuentes e inspiración
Información médica
Lectura emocional y espiritual
- Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des Malaises et des Maladies , págs. 239–240.
Esta página es una interpretación original escrita por el equipo editorial de Body Hemi-Sync. Se inspira en estas fuentes sin reproducirlas. Cómo escribimos y revisamos nuestras páginas.
