Artrosis: significado espiritual y causas emocionales
Por el equipo editorial de Body Hemi-SyncActualizado el Política editorial
Guardar en PinterestQué es la artrosis
La artrosis es la forma más frecuente de artritis. Afecta al cartílago que recubre los extremos de los huesos en una articulación, que se va volviendo más fino y más áspero. El hueso que está debajo reacciona, a veces formando pequeñas excrecencias óseas, y la articulación puede volverse dolorosa, rígida y menos móvil.
Afecta sobre todo a las rodillas, las caderas, las manos y la columna, y se vuelve más frecuente con la edad, especialmente después de los 50 años. Los factores de riesgo incluyen la genética, las lesiones articulares previas, el sobrepeso, los esfuerzos repetitivos y ser mujer. El dolor suele ser «mecánico»: aparece con la actividad y se alivia con el reposo, con algo de rigidez después de estar inactivo. No tiene cura, pero el ejercicio, el control del peso, la fisioterapia, los analgésicos y, en los casos avanzados, la prótesis articular pueden mejorar mucho la calidad de vida.
La interpretación espiritual que sigue no sustituye nada de esto. Ofrece otro ángulo, para quienes sienten que sus articulaciones también cargan con la manera en que han vivido.
El significado emocional de la artrosis
En el enfoque emocional, las articulaciones representan la flexibilidad. La artrosis suele interpretarse como una amplificación de actitudes, patrones y pensamientos rígidos, como si se hubieran ido endureciendo poco a poco en el cuerpo.
Un pensamiento endurecido
La artrosis se relaciona con un endurecimiento mental, una falta de «calidez» en los pensamientos. En este enfoque, el frío y la humedad tienden a acelerar su aparición. Este endurecimiento suele tener que ver con la autoridad. Quizá te sientas tratado injustamente con facilidad y culpes a los demás por todo y por nada.
Negarse a doblarse
La rigidez impide que la articulación se doble, igual que, en la vida, quizá ya no quieras doblegarte ante los demás ni ceder. Una reacción fuerte ante alguna forma de autoridad, contenida durante mucho tiempo, puede tener su papel.
Ir más allá de tus límites
Otro tema es un impulso excesivo de actuar sin buscar descanso ni equilibrio. Vas hasta el final de tus límites sin detenerte a preguntarte si te estás pidiendo demasiado.
Soportar lo intolerable
La artrosis puede reflejar la sensación de aguantar a una persona o una situación que se ha vuelto intolerable. Quizá te sientas encadenado, como condenado a trabajos forzados, obligado a hacer cosas que sientes que están por debajo de ti.
Perfeccionismo y autocrítica
Quizá seas muy perfeccionista y te critiques sin cesar. Rígido e intransigente contigo, quizá también sientas amargura hacia los demás, convencido de que no te quieren. A veces puedes tener ganas de rendirte y abandonar, porque ya no puedes más.
Aferrarse al pasado
Una gran pena puede venir de aferrarte a un acontecimiento o a una persona de tu pasado. Puede costarte afrontar la realidad, y quizá evites tus emociones más profundas.
Olvidarse de uno mismo
Quizá te prives del placer, convencido de que debes cuidar de los demás antes que de ti. Los cambios y las nuevas oportunidades que podrían cuestionar tus viejas creencias pueden resultarte difíciles de aceptar. Esta terquedad constante mantiene el cuerpo en tensión.
Una forma más amable de vivirlo
La idea no es culparte por tu artrosis. Tiene causas físicas reales, y muchas personas con una mente muy flexible la padecen. La perspectiva emocional solo te invita a escuchar lo que tu cuerpo puede estar diciendo.
- Reconoce tu ira. Aceptar de forma consciente que sientes ira, y que algunos de tus pensamientos son rígidos, ya es un paso hacia el cambio.
- Acepta a los demás tal como son. Soltar el deseo de cambiarlos suaviza mucha tensión interior.
- Respeta tus límites. Incluye descanso y equilibrio en tus días antes de que tu cuerpo te obligue a hacerlo.
- Date derecho a ser feliz. El placer no es algo que tengas que ganarte.
- Vive aquí y ahora. Deja que el pasado sea pasado, y espera lo mejor para ti.
- Mantén tus articulaciones en movimiento. El ejercicio regular y suave es uno de los tratamientos más eficaces para la artrosis.
Preguntas para hacerte
Tómate tu tiempo. No hay respuestas correctas: simplemente observa lo que surge.
- ¿Dónde se han vuelto rígidos mis pensamientos y mis actitudes con los años?
- ¿Me exijo hasta el final de mis límites sin preguntarme si me estoy pidiendo demasiado?
- ¿Hay una persona o una situación que siento que tengo que aguantar, y que se ha vuelto intolerable?
- ¿Qué siento ante la autoridad, y hay alguna reacción que he estado conteniendo?
- ¿Me aferro a un acontecimiento o a una persona de mi pasado?
- ¿Me olvido de mí porque creo que primero debo cuidar de los demás?
“Me vuelvo más flexible. Acepto a los demás tal como son, me cuido y tengo derecho a ser feliz.”
Ir más lejos, con suavidad
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Nuestros productos están pensados para la relajación y la introspección. No son un tratamiento médico y no sustituyen la atención que recibes.
Cuándo consultar a un médico
- Una articulación que de repente se pone caliente, roja y muy hinchada, sobre todo con fiebre. Busca atención médica urgente.
- Una rigidez matinal que dura más de 30 minutos, o una hinchazón en varias articulaciones, lo que puede indicar otra forma de artritis.
- Una articulación que se bloquea, falla o se deforma.
- Un dolor que te despierta por la noche o que no se alivia con el reposo.
- Un dolor que te impide caminar, dormir o hacer las tareas cotidianas. Muchos tratamientos pueden ayudar.
- Efectos secundarios de los analgésicos, sobre todo dolor de estómago o heces negras.
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Fuentes e inspiración
Información médica
Lectura emocional y espiritual
- Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des Malaises et des Maladies , págs. 57–58.
Esta página es una interpretación original escrita por el equipo editorial de Body Hemi-Sync. Se inspira en estas fuentes sin reproducirlas. Cómo escribimos y revisamos nuestras páginas.
