Fiebre del heno: significado espiritual y causas emocionales
Por el equipo editorial de Body Hemi-SyncActualizado el Política editorial
Guardar en PinterestQué es la fiebre del heno
La fiebre del heno es una rinitis alérgica provocada por el polen. Los ojos pican y lloran, la nariz gotea o se tapa, estornudas y los senos paranasales pueden doler. Vuelve en los mismos meses, según reacciones al polen de las gramíneas, de los árboles o de las malezas. Es una respuesta del sistema inmunitario a un grano de polen, no una infección, aunque pueda parecerse a un resfriado. Los antihistamínicos y un aerosol nasal con corticoides son los cuidados habituales. No hace falta aguantarla sin tratamiento. Si además tienes asma, el polen puede cerrar el pecho, y el inhalador sigue formando parte del plan.
El significado emocional de la fiebre del heno
El polen es el grano fecundante de la flor, la parte que, en lo espiritual, es masculina y lleva el símbolo de la reproducción. La alergia suele afectar a los ojos, a la nariz y a los senos paranasales. En este enfoque, una alergia se relaciona con una resistencia: a una situación de tu vida, a un recuerdo o a una faceta de tu propia personalidad.
No te gusta que tu vida esté programada de antemano. Puede haber una resistencia, a menudo inadvertida, hacia una forma de sexualidad o hacia algún aspecto de ella, sobre todo si lo que percibes de la sexualidad «no te huele bien». Puede estar presente el miedo a la reproducción. ¿Eres un adulto que ve pasar el tiempo muy deprisa y teme que el sueño de tener hijos y una familia se esté desvaneciendo con los años? ¿Eres un adolescente lleno de preguntas sobre tener hijos? También puede ser una resistencia al tiempo mismo, que se nota sobre todo con cada nueva estación, el momento en que la alergia reaparece.
La fiebre del heno también se interpreta en relación con una separación de alguien que te afectó profundamente. La alergia al polen te devuelve a una dificultad para salir al encuentro de la vida, para ir hacia la aventura. Lo nuevo te da miedo. Los cambios te provocan ansiedad. Hay algo que la interpretación espiritual da por seguro: te asfixias, o te sientes asfixiado por una situación. Te rebelas. Algo no te conviene en absoluto y lo haces de todos modos para complacer, y te asfixias. Cambias de opinión bajo la influencia de alguien. Estás dispuesto a todo, y te asfixias. Puedes sentirte asfixiado por lo que tienes que decir o hacer, sobre todo porque te cuesta ocupar tu lugar y decir que no. La culpa también suele estar presente. Te sientes inferior y temes la reacción de los demás. Te rechazas, y quieres expulsar lo que te perturba. Tienes miedo de quedarte sin nada. En francés, quedarse sin nada se dice être sur la paille, literalmente «estar sobre la paja». Y aun así sigues prisionero de viejos hábitos. Eres rígido, como la sucesión de las estaciones, que siempre llegan en el mismo orden.
La estación como patrón
En lo espiritual, la pregunta es si te atreves a mirar la programación, tanto mental como estacional. El verano es un momento fácil para que esta alergia se manifieste, también cuando una parte de ti querría una razón para hacer menos en esa época tan bonita del año. Algunas personas arrastran la fiebre del heno durante muchas temporadas, incluso varios años. La pregunta es si el resfriado se ha convertido también en una forma de evitar una situación, porque de otro modo no podrías rechazar una tarea o un lugar. Ahora tienes un buen motivo. También puede convertirse en una forma de sentirte diferente, de necesitar que te presten atención. Durante la temporada de alergia, al menos la gente tiene que fijarse en ti.
Ocupar tu espacio vital, lo que la interpretación espiritual llama una burbuja de luz, se presenta como una forma de abrirte a los demás tal como eres realmente, sin disfraz. La huida y los secretos pierden fuerza. Es posible que la primera crisis coincidiera, sin que lo supieras, con un acontecimiento marcado y con emociones intensas. Cuando vuelve esa misma época del año, lo recuerdas, o más bien lo recuerda el cuerpo, y aparece la fiebre del heno. En lo espiritual, tomar conciencia de ese acontecimiento es lo que permite ver el patrón como lo que fue: una señal que te pedía detenerte y buscar lo que había debajo.
Una forma más amable de vivirlo
- Acepta lo que es bueno para ti, incluido un deseo, o una sexualidad, que has mantenido en la sombra.
- Recuerda que el amor y la armonía pueden sostener más que el viejo programa.
- Sal del aislamiento y ve hacia las personas. No necesitas la estación para que se fijen en ti. Ya eres diferente, y único.
- Mantén los aerosoles y el antihistamínico. Si el pecho se cierra, el plan para el asma sigue en manos de tu médico.
Preguntas para hacerte
Tómate tu tiempo. No hay respuestas correctas: simplemente observa lo que surge.
- ¿Qué vuelve con esta estación que no he querido encontrar?
- ¿Tengo miedo de que el deseo de tener un hijo, o una familia, se me escape con el paso del tiempo?
- ¿Dónde me siento asfixiado, y aun así digo que sí para complacer a otra persona?
- ¿Qué separación me sigue afectando cuando llegan las mismas semanas del año?
- ¿Esta alergia es también una forma de apartarme de una tarea o de un lugar que no puedo rechazar?
- ¿Qué acontecimiento marcado, en esta misma época del año, parece recordar mi cuerpo?
“Acepto lo que es bueno para mí. Salgo del aislamiento y voy hacia las personas tal como soy.”
Ir más lejos, con suavidad
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Nuestros productos están pensados para la relajación y la introspección. No son un tratamiento médico y no sustituyen la atención que recibes.
Cuándo consultar a un médico
- Silbidos en el pecho, opresión torácica o dificultad para respirar. Si es grave, llama al 112 o al número de emergencias de tu país.
- Hinchazón de los labios, la lengua o la garganta. Llama al 112 o al número de emergencias de tu país.
- Una fiebre del heno que te arruina el sueño, el trabajo o los estudios, o que tu antihistamínico habitual no alivia.
- Síntomas durante todo el año, que pueden deberse a algo más que el polen.
- No dejes un inhalador para el asma, un aerosol nasal ni ningún medicamento recetado por nada de lo que leas aquí.
- Un niño que está adormilado, no bebe o tiene dificultad para respirar.
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Fuentes e inspiración
Información médica
Lectura emocional y espiritual
- Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des Malaises et des Maladies , págs. 38–39.
Esta página es una interpretación original escrita por el equipo editorial de Body Hemi-Sync. Se inspira en estas fuentes sin reproducirlas. Cómo escribimos y revisamos nuestras páginas.
