Mareo por movimiento: significado espiritual y causas emocionales
Por el equipo editorial de Body Hemi-SyncActualizado el Política editorial
Guardar en PinterestQué es el mareo por movimiento
El mareo por movimiento, o mareo en los viajes, aparece cuando el cerebro recibe mensajes sobre el movimiento que no coinciden. El oído interno siente que el coche, el barco o el avión se mueve, mientras que los ojos, fijos en un libro o una pantalla, informan de que todo está quieto. El resultado son náuseas y vómitos, mareo, palidez, sudor frío, bostezos y a veces dolor de cabeza. Puede ocurrir en coche, en barco, en avión y en tren, en las atracciones de feria e incluso con la realidad virtual.
Es muy frecuente, sobre todo en los niños, durante el embarazo y en las personas que tienen migrañas. Los síntomas suelen calmarse cuando el movimiento se detiene. Hay medidas sencillas que ayudan: mirar un punto fijo en el horizonte, sentarse delante en el coche o en el centro del barco, tomar aire fresco, evitar leer o mirar pantallas, cerrar los ojos y respirar despacio, y evitar las comidas copiosas y el alcohol antes de viajar. En la farmacia pueden recomendarte medicamentos para el mareo, que funcionan mejor si se toman antes del viaje.
El significado emocional del mareo por movimiento
La propia explicación del cuerpo ya contiene la imagen. El mareo por movimiento nace de dos fuentes de información que no coinciden. En lo espiritual se interpreta del mismo modo: una dualidad, un desacuerdo entre dos mensajes, que hace difícil orientarse con ciertas personas o en ciertas situaciones.
Dos mundos que no encajan
El ejemplo clásico es el de un niño cuya madre dice una cosa y cuyo padre dice otra. ¿Cuál de las dos es verdad? Más adelante en la vida, puede ser la distancia entre tu mundo interior, tu imaginación y tus esperanzas, y el mundo exterior tal como es. Cuando los dos no se alinean, cuesta saber dónde estás.
Perder el control
Quizá te sientas perfectamente bien al mando de tu propio vehículo y mucho menos a gusto con las personas que te rodean. En lo espiritual, el mareo por movimiento va unido a la inseguridad y la incomodidad, y a la sensación de que tus costumbres asentadas se han visto alteradas. Puede que sientas que pierdes el control de lo que ocurre en tu vida, y que tienes que aguantar a las personas y los acontecimientos en lugar de elegirlos. Lo desconocido da miedo y, más al fondo, también la muerte, la mayor incógnita de todas.
Querer haber llegado ya
También puede haber algo de lo que quieres alejarte. Quieres haber llegado, ya. Esa impaciencia encaja mal con un viaje que dura lo que dura. El mareo en el coche, en particular, se relaciona con sentirse atrapado, bloqueado o asfixiado.
Rencor y arcadas
En francés, el rencor se dice rancœur, y una arcada es un haut-le-cœur, literalmente un vuelco del corazón. Las dos palabras llevan dentro el corazón (cœur). En lo espiritual, un rencor que se lleva de viaje puede manifestarse como ese vuelco en el estómago.
¿Conductor o pasajero?
- Si te cuesta conducir tú mismo, la pregunta es cómo conduces tu propia vida. ¿Llevas tú el mando, o dejas que otros la gestionen, quizá porque la autoridad y la responsabilidad de decidir te dan miedo?
- Si no te gusta que te lleve otra persona, la pregunta es la confianza. ¿Puedes apoyarte en los demás, o necesitas controlarlo todo para sentirte seguro?
El mareo en el mar
En francés, el mareo en el mar se dice mal de mer, que suena exactamente igual que mal de mère, "mal de madre". En lo espiritual, marearse en el mar se interpreta como dejarse zarandear por los acontecimientos, sin los pies en la tierra. Sientes que no tienes el control, que podrías perderlo todo, y la inseguridad crece con tu aprensión ante el futuro. Como un barco a merced de los vientos, dejas que los acontecimientos de fuera elijan tu rumbo. Quizá critiques a los demás y les guardes rencor, mientras en el fondo te culpas por sentirte impotente. El juego de palabras invita a una pregunta más: ¿hay dolor en tu relación con tu madre? Quizá haya muerto y la eches de menos, o quizá el vínculo entre vosotros esté tenso.
Un cuerpo que recuerda
A veces, la incomodidad con un tipo de transporte se remonta a un viaje anterior que fue aterrador, o simplemente desagradable. De vuelta en una situación parecida, el cuerpo recuerda y reacciona. Puede que, por ejemplo, recibieras una noticia muy mala durante un viaje. Sin darte cuenta, ahora asocias los viajes con malas noticias por venir, y encuentras motivos para no volver a viajar. El tren o el avión empiezan a parecer un mal presagio, cuando el dolor pertenecía a la noticia y no al vehículo.
Una forma más amable de vivirlo
- Haz las paces contigo. Deja de juzgarte con dureza por marearte o por tener miedo. Busca dentro de ti las respuestas a tus preguntas.
- Construye la seguridad por dentro. Los medios de transporte son, en general, seguros. La sensación de seguridad que buscas es algo que puedes hacer crecer en ti.
- Encuentra tu horizonte. En el coche y en la vida, busca un punto fijo en el que puedas confiar, un valor o una persona, cuando todo lo demás se mueve.
- Toma el volante donde importa. Elige una decisión que has estado dejando en manos de otros, y tómala.
- Suelta la necesidad de controlarlo todo. Practica confiar en que otra persona conduzca, aunque sea en un trayecto corto.
- Acoge las experiencias nuevas. Confía en el futuro, y deja que cada viaje sea una oportunidad para crecer.
Preguntas para hacerte
Tómate tu tiempo. No hay respuestas correctas: simplemente observa lo que surge.
- ¿Qué dos voces o qué dos mensajes de mi vida no coinciden, y a cuál creo?
- ¿Siento mi mundo interior muy lejos de la realidad que me rodea?
- ¿Dónde siento que tengo que aguantar a las personas y los acontecimientos, sin poder opinar?
- ¿Llevo yo el volante de mi vida, o dejo que otros lo tomen?
- ¿Puedo confiar en que otra persona conduzca, o necesito controlarlo todo para sentirme seguro?
- ¿Hay un viaje pasado, o una mala noticia recibida mientras viajaba, que mi cuerpo todavía recuerda?
“Hago las paces conmigo. Construyo mi seguridad por dentro y confío en lo que traerá el viaje.”
Ir más lejos, con suavidad
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Nuestros productos están pensados para la relajación y la introspección. No son un tratamiento médico y no sustituyen la atención que recibes.
Cuándo consultar a un médico
- Mareo con un dolor de cabeza repentino e intenso, visión doble, habla arrastrada, debilidad, adormecimiento o la cara caída. Llama al 112 o al número de emergencias de tu país, porque pueden ser signos de un ictus.
- Náuseas, mareo o sensación de que todo gira cuando no estás viajando, o que duran mucho después del viaje. Consulta al médico de cabecera.
- Vómitos que te impiden retener líquidos, o signos de deshidratación como orina oscura o sensación de desmayo, sobre todo en un niño.
- Antes de tomar medicamentos para el mareo durante el embarazo, de dárselos a un niño o de combinarlos con otros medicamentos, consulta en la farmacia. Algunos dan sueño, así que no conduzcas después de tomarlos.
Dolencias relacionadas
Fuentes e inspiración
Información médica
Lectura emocional y espiritual
- Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des Malaises et des Maladies , págs. 262.
- Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des Malaises et des Maladies , págs. 261–262.
Esta página es una interpretación original escrita por el equipo editorial de Body Hemi-Sync. Se inspira en estas fuentes sin reproducirlas. Cómo escribimos y revisamos nuestras páginas.
