Esclerosis múltiple: significado espiritual y causas emocionales
Por el equipo editorial de Body Hemi-SyncActualizado el Política editorial
Guardar en PinterestQué es la esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del cerebro y la médula espinal que dura toda la vida. El sistema inmunitario ataca la mielina, la vaina protectora que rodea las fibras nerviosas, y provoca inflamación y cicatrices ("placas" o "lesiones"). Esto altera los mensajes que viajan por los nervios.
Los síntomas varían mucho de una persona a otra. Pueden incluir problemas de visión (a menudo visión borrosa o dolor en un ojo por una neuritis óptica), adormecimiento u hormigueo, cansancio, rigidez o espasmos musculares, debilidad, problemas de equilibrio y para caminar, problemas de vejiga e intestino, y dificultades de pensamiento o de memoria. La EM suele diagnosticarse entre los 20 y los 50 años y es de dos a tres veces más frecuente en las mujeres. La mayoría de las personas empieza con una EM remitente-recurrente, con brotes seguidos de recuperación; con el tiempo, algunas desarrollan una forma progresiva, y una minoría tiene un curso progresivo desde el principio.
La causa no se conoce del todo. Los genes, la falta de vitamina D, el tabaco y una infección previa por el virus de Epstein-Barr parecen influir. La EM no la causan tu carácter, tus pensamientos, un susto ni una caída. La diagnostica un neurólogo, normalmente con una resonancia magnética y a veces con una punción lumbar. Todavía no tiene cura, pero los tratamientos modificadores de la enfermedad reducen los brotes y frenan la acumulación de discapacidad, los corticoides pueden acortar un brote y muchos síntomas pueden tratarse. El personal de enfermería especializado en EM, la fisioterapia y la terapia ocupacional son una parte importante de los cuidados. La depresión también es frecuente con la EM, y tiene tratamiento.
Nada de lo que hay en esta página es motivo para dejar, retrasar o cambiar tu tratamiento para la EM. La interpretación espiritual que sigue acompaña a la atención médica, nunca la sustituye. Ofrece otra mirada, para quienes quieren observar cómo viven con lo que está pasando en su cuerpo.
El significado emocional de la esclerosis múltiple
En lo espiritual, la EM se relaciona con la imagen de un cuerpo atrapado en una jaula, cada vez más limitado en sus movimientos. A menudo viene con un gran sufrimiento y una sensación de desánimo ante la vida. La pregunta que plantea es dónde te sientes atrapado, paralizado o retenido.
Una vida que ha perdido su dulzura
En francés, la palabra para la pérdida de mielina, démyélinisation, contiene el sonido de miel, que también significa miel en francés. Oída así, pregunta si la vida ha perdido su dulzura. Puede haber una profunda rebeldía dentro de ti, y la sensación de haber perdido el impulso, la alegría al caminar.
Hacerlo todo tú
La EM se asocia con una voluntad fuerte, incluso de hierro. Quizá te sientas obligado a hacerlo todo tú, te niegues a cometer errores y te cueste aceptar ayuda o limitaciones, sobre todo de la familia. Mantener esa línea puede suponer ser muy duro con tus propios pensamientos y mantener tus emociones a distancia. La idea de fracasar puede resultar aterradora.
El miedo a que te fallen
El nombre francés, sclérose en plaques, lleva un segundo eco: plaqué, que significa dejado plantado, abandonado. En lo espiritual, la EM se relaciona con el miedo a quedarse atrás, a que te fallen o te dejen caer. También puede tocar el miedo a caer, en sentido literal o figurado: una caída desde lo alto, una caída de estatus, la pérdida de un rango o de un puesto en el trabajo, incluso "caer" rendido de amor o, como se dice en francés, "caer" embarazada (tomber enceinte). Estos miedos pueden dejarte conmocionado y con la sensación de que no hay futuro por delante.
Juzgado, empequeñecido, aplastado
El juicio severo, dirigido a ti o a los demás, está muy cerca de esta interpretación. Si te han menospreciado o humillado, quizá hayas llegado a creer que vales poco. Al sentirte empequeñecido, puede parecer que la vida te aplasta, y cuesta mantenerse erguido. Las piernas, que te llevan hacia delante, adoptan esa imagen de un avance que se ha vuelto demasiado pesado.
Vivir para otra persona
A cualquier edad, quizá hayas sentido que no se te permitían tus propios planes, tu propio crecimiento, tu propia opinión. Algunas personas asumen la tarea de cumplir los deseos de uno de sus padres, convirtiéndose, por así decirlo, en "sus brazos y sus piernas", y después sienten que nunca son lo bastante buenas para ellos. El control se convierte en una defensa: querer que todo salga a tu manera. La autocrítica cierra todavía más la jaula, y puede instalarse la creencia de que sufrir es tu destino y de que el descanso es algo que no te has ganado.
Aprender a apoyarse
Cuando la enfermedad trae una mayor necesidad de los demás, puede remover viejos sentimientos sobre la dependencia y sobre ser cuidado, a veces la añoranza de la ternura de una madre a la que ya no puedes acudir. En lo espiritual, el cuerpo cansado puede oírse como una invitación a dejar de luchar solo, a aceptar que puedes necesitar a otras personas y a aprender a confiar. Puedes preguntarte con suavidad si las responsabilidades de adulto se han vuelto demasiado pesadas, y cuáles te corresponden de verdad.
Ira y silencio
La inflamación se interpreta como una rabia ardiente, profundamente emocional. Callar lo que sientes de verdad puede llevarte por caminos elegidos para agradar a los demás en lugar de en la dirección que quieres. Pregúntate, sin culpa, si hay un amor que sientes que no recibiste, y qué no te has permitido decir todavía.
Una forma más amable de vivirlo
- Mantén tus cuidados. Tu neurólogo, el personal de enfermería especializado y tus tratamientos forman parte de cuidarte. Llévales también tus preguntas y lo que sientes.
- Confía en tu guía interior. Escucha lo que de verdad quieres, y reconoce que los demás también hacen lo mejor que saben. Eso trae más flexibilidad y comprensión.
- Haz tuyos tus sentimientos. Acoge lo que sientes como parte de ti. Tu vida puede tener su propio sentido sin la aprobación de nadie.
- Deja que te ayuden. Acepta esta semana un ofrecimiento de ayuda, y observa cómo se siente apoyarse un poco.
- Deja atrás los viejos comentarios. Suelta las cosas negativas que se dijeron de ti, en la familia o fuera de ella.
- Añade dulzura. Regálate más suavidad, y déjate llevar por los pequeños placeres de tus días.
- Quítate el disfraz. Si has estado haciendo de payaso alegre, permite que se vea tu verdadera luz.
Preguntas para hacerte
Tómate tu tiempo. No hay respuestas correctas: simplemente observa lo que surge.
- ¿Dónde me siento atrapado en mi vida, como si algo o alguien me mantuviera inmóvil?
- ¿Me empeño en hacerlo todo yo, y con qué facilidad acepto ayuda?
- ¿A quién me cuesta perdonar, incluido yo mismo?
- ¿Tengo miedo de que me dejen caer, de que me fallen o de quedarme atrás?
- ¿He asumido la tarea de cumplir los deseos de mi madre o de mi padre, como si yo fuera sus brazos y sus piernas?
- ¿Creo que sufrir es mi destino y que no merezco descansar?
“Confío en mi guía interior y me permito más dulzura. Mis sentimientos forman parte de mí, y ya no necesito la aprobación de los demás para recorrer mi propio camino.”
Ir más lejos, con suavidad
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Nuestros productos están pensados para la relajación y la introspección. No son un tratamiento médico y no sustituyen la atención que recibes.
Cuándo consultar a un médico
- Debilidad o adormecimiento repentinos en un lado del cuerpo, la cara caída, el habla arrastrada o confusión. Llama al 112 o al número de emergencias de tu país, porque puede ser un ictus.
- Problemas nuevos de visión, como visión borrosa o dolor al mover el ojo, adormecimiento u hormigueo, debilidad o pérdida del equilibrio que duran más de un día. Consulta a un médico sin demora.
- Si tienes EM, unos síntomas nuevos o que empeoran durante más de 24 horas pueden ser un brote. Ponte en contacto con tu equipo de neurología o con tu médico de cabecera.
- Fiebre, una infección de orina o dificultad para orinar si tienes EM. Requieren atención rápida.
- Ánimo bajo, desesperanza o pensamientos de hacerte daño. Habla con tu médico de cabecera o tu equipo de neurología, recurre a la línea de prevención del suicidio de tu país (en España, el 024), o llama al 112 o al número de emergencias de tu país si estás en peligro.
- La EM es una enfermedad grave que dura toda la vida. Nunca dejes, retrases ni cambies el tratamiento modificador de la enfermedad, ni ningún otro medicamento para la EM, por nada de lo que leas aquí.
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Fuentes e inspiración
Información médica
Lectura emocional y espiritual
- Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des Malaises et des Maladies , págs. 388–390.
Esta página es una interpretación original escrita por el equipo editorial de Body Hemi-Sync. Se inspira en estas fuentes sin reproducirlas. Cómo escribimos y revisamos nuestras páginas.
