Quistes: significado espiritual y causas emocionales
Por el equipo editorial de Body Hemi-SyncActualizado el Política editorial
Guardar en PinterestQué son los quistes
Un quiste es una bolsa cerrada con su propia pared, llena de líquido, de una sustancia blanda o, más rara vez, de material sólido. Los quistes pueden formarse en la piel o dentro de los órganos.
Los quistes de la piel más frecuentes son los quistes epidérmicos, a menudo llamados quistes sebáceos: bultos lisos y redondos bajo la piel, normalmente en la cara, el cuello, el pecho o la espalda, llenos de un material pastoso hecho de queratina. Crecen despacio, no suelen doler y en general son inofensivos. Pueden inflamarse o infectarse y volverse rojos, dolorosos e hinchados. Otros quistes son los gangliones cerca de las articulaciones, los quistes de mama y los quistes de ovario.
Muchos quistes de la piel no necesitan tratamiento. Un médico puede drenar un quiste infectado, recetar antibióticos o extirpar un quiste que molesta, junto con su pared, para que sea menos probable que vuelva. Como otros bultos pueden parecerse a un quiste, cualquier bulto nuevo debe examinarse. Un bulto en el pecho, en particular, siempre debe revisarse; consulta dolor de pecho.
El significado emocional de los quistes
En lo espiritual, un quiste se interpreta como algo cerrado sobre sí mismo: una bolsa donde la energía, la información y los sentimientos se han acumulado y han dejado de moverse, "una bola que bloquea la fuerza vital". Es una forma simbólica de escuchar el bulto, no una explicación de su origen, y los sentimientos no convierten un quiste en un cáncer.
Un proyecto inacabado
Los quistes se relacionan con el arrepentimiento por un proyecto o un deseo que no pudiste hacer realidad. Te llenaste de él, reuniste información y planes de todo tipo, y luego nunca llegó a término. Todo eso se queda guardado dentro, en el cuerpo y en la mente.
Viejas heridas que se endurecen
Un quiste también puede acompañar experiencias pasadas a las que sigues enganchado, un dolor que te sigue a todas partes y una dificultad para perdonar. Cuando tu orgullo ha sido herido en lo profundo, el resentimiento puede solidificarse como algo duro. Una sensación de impotencia puede llevarte a absorber todo ese dolor, a veces con ira o incluso con ganas de venganza. La pregunta no es quién tiene la culpa, sino qué sigues cargando.
Un muro de protección
Los quistes también se relacionan con actitudes y patrones mentales que se acumulan en silencio con el tiempo y se endurecen. Funcionan como una barrera: te mantienen dentro de un marco bien definido y te ahorran enfrentarte a ciertas personas o situaciones. El precio es que te frenan, y dificultan abrirte a otras opiniones y otras formas de pensar.
Guardártelo todo, evitar el conflicto
Quizá tiendas a replegarte y a empujarlo todo hacia dentro hasta que es demasiado. Evitar un conflicto, en lugar de afrontarlo, puede formar parte del mismo patrón.
Esperar el reconocimiento
A menudo hay un deseo de que se reconozca todo tu potencial, y ese reconocimiento tarda en llegar. Si llevas mucho tiempo sintiéndote víctima de las circunstancias, un quiste puede venir con una pregunta: ¿qué podría empezar a crear ahora, por mí mismo, para mi propia vida?
Una forma más amable de vivirlo
- Deja que las cosas se muevan. Observa dónde se siente estancada tu vida y elige una pequeña cosa para volver a ponerla en marcha.
- Confía en tus proyectos. Retoma un plan que dejaste atrás, o suéltalo conscientemente, para que deje de estar a medio hacer dentro de ti.
- Pide ver las soluciones. Cuando una situación se siente bloqueada, busca el siguiente paso posible en lugar de la respuesta completa.
- Perdona lo que puedas, empezando por ti. Soltar un viejo rencor es algo que haces por tu propia paz.
- Atrévete a decir lo que es verdad. Un conflicto afrontado con amabilidad suele pesar menos que uno cargado durante años.
- Vuélvete hacia el futuro. Pon tu energía en pensamientos y palabras amables, y en la vida que quieres construir.
Preguntas para hacerte
Tómate tu tiempo. No hay respuestas correctas: simplemente observa lo que surge.
- ¿Hay un proyecto o un deseo que tuve que abandonar y en el que todavía pienso con pesar?
- ¿Qué vieja herida o qué rencor sigo guardando?
- ¿Qué hábitos de pensamiento me mantienen a salvo pero también me mantienen estancado?
- ¿Qué persona o qué situación estoy evitando en lugar de afrontarla?
- ¿Me lo guardo todo dentro hasta que siento que es demasiado?
- ¿Dónde estoy esperando reconocimiento, y qué podría crear para mí ahora?
“Dejo que la energía circule libremente en mí. Digo lo que es verdad, me vuelvo hacia el futuro y avanzo con confianza.”
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Cuándo consultar a un médico
- Cualquier bulto nuevo debe revisarlo un médico, para identificarlo correctamente. No des por hecho que un bulto es un quiste inofensivo.
- Un bulto nuevo en el pecho, o un bulto en un testículo. Consulta pronto a un médico.
- Un bulto que crece rápido, se nota duro o fijo, o vuelve a aparecer después de quitarlo.
- Un bulto rojo, caliente, hinchado, doloroso o que supura pus, porque puede ser una infección, sobre todo si hay fiebre.
- Un dolor intenso y repentino en la parte baja del abdomen o en la pelvis. Busca atención urgente, porque un quiste de ovario puede torcerse o romperse.
- No aprietes un quiste ni intentes cortarlo tú. Un médico puede drenarlo o extirparlo si hace falta.
Dolencias relacionadas
Fuentes e inspiración
Información médica
Lectura emocional y espiritual
- Jacques Martel, Le Grand Dictionnaire des Malaises et des Maladies , págs. 252.
Esta página es una interpretación original escrita por el equipo editorial de Body Hemi-Sync. Se inspira en estas fuentes sin reproducirlas. Cómo escribimos y revisamos nuestras páginas.
